Como me convertí en padre (relatos reales)

9 Sep

En esta historia vemos el desapego de unos padres, el reto de un hombre que era solitario, la falta de sensibilidad del entorno adoptivo, heridas que perduran.

-Doctor, hay un niño en el hospital al que no han venido a buscar.

Fabián, era el director de un hospital en la región del Ucayali de la selva peruana, a quien le apasionaba la investigación, dedicándole  su vida en cuerpo y alma, e incluso renunciado a su propia vida familiar; todo esto cambiaría con la llegada de limoncito. Un niño nativo a quien dejaron en el hospital por una enfermedad que padecía, pero nunca volvieron a buscarlo; se decía que sus padres tuvieron que seguir con su viaje para adentrarse al corazón de la selva  y no podían esperar más por él, otros comentaban que la pareja tenía muchos hijos y este era el más débil, el caso es que no había quien pudiera ocuparse del niño. Las enfermeras se turnaban para jugar y atenderlo, mientras esperaban que el organismo correspondiente consiguiera un hogar temporal. Pasaron las semanas llegando al mes y el niño seguía internado, es entonces que Fabián se ofreció para llevárselo a su casa, ya que tenía una ama de llaves que le atendería, mientras esperaban un cupo en la casa de las monjas que estaba abarrotado.

Pasaron los meses y limoncito seguía en casa de Fabián,  acostumbrado a verlo corretear por los pasillos, se vio obligado a escolarizarlo en parvulario, ya que no hacia otra cosa que hacer trastadas. – Nombre del niño, le pregunto el director del centro, Fabián se quedó en blanco,  no sabía ni como se llamaba, ya que todos le decían limoncito, no le quedó otra que llamarlo -Luis Ernesto.

Luis Ernesto creció al lado de su tutor, hasta que un día tuvieron que mudarse a la gran capital, porque a su padre le habían ofrecido un mejor puesto de investigador, por los grandes avances que había conseguido, bien establecidos con su nueva vida, Fabián se vio obligado a buscar ayuda para acompañar limoncito, cuando se presentaran viajes fuera de la ciudad e inclusive fuera del país; su familia nunca estuvo preparada para entender en qué consistía la adopción, en este caso el acogimiento, ya que jamás tuvo buenos tratos con el pequeño, lo venían como un intruso, el que les quitaría la herencia de Fabian. Pasaron los años el adolecente limoncito se hizo hombre y con la ayuda de su padre pudo inclusive conocer a sus padres biológicos, quienes lo felicitaron por haberse hecho de estudios, algo que ellos nunca le hubieran podido ofrecer, Pero las heridas que le causaron las personas cercanas a limoncito siempre las llevaría consigo, ya que en aquellos años la sociedad peruana nunca tuvo inputs sobre la cultura de la adopción.

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